Abel: Caín.
Caín: ¿Qué?
A.: Me lo he hecho encima.
C.: Me lo creo, mira que eres tonto.
A.: Es que cuando viene Dios de visita... se me afloja el ojete.
C.: ¡Hijo, pues no lo entiendo porque le tienes encandiladito! Mira que escoger tu borrego... ¡Pobre bicho! ¿Y para qué? ¿Se lo va a comer? ¡Vaya ejemplo, degollando a un animalillo indefenso!
A.: Envidioso.
C.: ¿Envidioso? Los cojones. Envidioso no, de mala leche. Ni un triste gracias por arreglar la cerca, que la tenía como un bardal el muy gañanazo. En fin.
A.: Caín.
C.: ¡Chacho, déjame en paz! ¡No ves que estoy buscando una piedra decente y necesito concentrarme!
A.: ¿Para qué?
C.: Pues para hacer una figurita, que la semana que viene es el cumple de la mama y quiero regalarle algo. ¿Tú ya has pensado en un detallito? Se te echa el tiempo encima y yo este año no te saco las castañas del fuego.
A.: Pues no, no he pensado en nada. Ya sabes que yo no pienso mucho porque como dice Dios nuestro señor, lo importante es ser buena persona y que te quieran tus padres. Bueno, que voy a lavarme al río.
C.: Ten cuidado que el musgo resbala.
Abel se aleja y desaparece tras unas rocas. Se oye un ruido.
A.: ¡Ay!
Eva: Siempre ha sido un adefesio, Adán. ¿Qué esperabas, si salió a ti? En fin, explícate, Caín.
C.: Mama, yo no he sido. Se ha caído él solito. Y mira que le avisé y le dije que tuviera cuidado que el musgo es muy traicionero y con nada estás en el suelo. Pero como el que oye llover.
E.: Me lo creo. Tú, hijo mío, eres muy borde y muy tuyo pero no sabes mentir. Pobrecio -mirando a Abel-, si es que era tonto. Pues se nos viene encima una buena, porque el de arriba no se lo va a creer. O hay un culpable o no se queda agusto. Y tú encima con una piedra en la mano. Se te va a caer el pelo.
Ad.: ¿Qué vamos a hacer, Eva? Todavía no se le ha olvidado lo de la manzana y ya se ha liado otra vez.
E.: Pues aguantar el chaparrón. Mira cómo se está poniendo el cielo. En menos de un minuto lo tenemos aquí.
E.: (susurrando al oído de Caín): Síguele la corriente, hijo, que no merece la pena llevarse un sofocón. Miente, por favor, te lo pido.
C.: He hecho lo que tú creas que haya hecho, Señor.
D.: ¿Con esas borderías empezamos, vegano impertinente? Mmmm... Veamos. Tienes una piedra en la mano. No está manchada de sangre, pero como estás junto al río será porque la has lavado, y como todavía no he creado al CSI no hay forma de descubrir si hay restos de sangre o no. Así que supongo que has intentado eliminar pruebas porque eres culpable.
C.: Eso mismo.
D.: ¿Confiesas? Estupendo, caso resuelto. Lárgate de aquí y flagélate por lo que has hecho por los siglos de los siglos, amén. Y ahora me voy, que tengo muchas cosas que hacer.
C.: Ay, mama, ¡cómo te voy a echar de menos!Gracias por confesarme que yo era tu favorito. Lo intuía, mama. Y que sepas que, aunque esté mal decirlo, te prefiero a papa que, por cierto, se lo acaba de hacer encima.
Vidas aparte
11 comentarios:
¡Qué bueno! Genial, me he reido, me ha parecido muy cachondo señora dramaturga
Era una cuenta que tenía pendiente. ¿Te acuerdas que hace un tiempo te comenté que quería escribir algo sobre Abel y Caín? Pues esto es lo que me ha salido. Lo sé, estoy mal de la cabeza.
¡Qué vas a estar mal de la cabeza! Bienvenida a la escuela de exégesis bíblica. Ya somos dos a desmitificar.
Diáfano
Jjajajajajajaaa! así da gusto estudiar la Biblia!!!
XD
me lo he pasado pipa :D
un besoo!!
me ha gustado mucho Caína. Yo también soy de Caín. La bondad me admira, el buenismo me repele.
Muy bueno!! Deberías seguir destapando asuntos como este, se te da bastante bien!
Muy divertido.
(¡ya te he puesto un asterisco en mi agenda!)
Deberías comercializar este tipo de Biblia, seguro que ganaría adeptos la religión. Otra opción sería hacer la obra de teatro con tus chavales del instituto (no me lo perdería por nada).
Además en el papel de Dios veo a Don M.P... =)
Muy divertido.
Ya que lo has reconocido, no te digo que estás mal de la cabeza.
Estás mal de la cabeza.
Ops.
siempre sospeché que adán era de esfínter flojo!! también tenía serias sospechas sobre la ominscencia del señor dios. esta claro que no se entaraba de anda. así le salió el mundo que le salió! en total, que me ha gustado esta revisión histórica. mooola.
Jajajja, Buenisimo!
Me ha encatao esta versión de la historia!
Excelente, realmente bueno y superdivertido. Me recuerda un poco a las obras de woody allen (no sé si haya alguna influencia de él). Ojo, que influencia no es plagio, en lo absoluto, muy al contrario, verdaderamente original. Ahora me pondré a dudar cuando vea la historia oficial (de hecho siempre la he dudado).
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