domingo, septiembre 07, 2008

La vida secreta de... la niña de "The ring". ¡Qué yuyu!


Ring, Riiiiiing, Riiiiiiiiiiiiiiiiing.
El hada de los dientes.-¿Siiiiiiií? ¡Dígamelo!
Samara. -Siete días.
EHD. Me cago en tu padre, Samara!
SMR. -Ay, lo siento. Es la costumbre.
EHD. -Ya, ya, la costumbre. Bueno, ¿cómo te va?
SMR. -Bien, aquí ando por el pozo. ¿Y tú?
EHD. -Pues como siemper, de acá para allá. Aunque bueno, esta semana estoy de vacaciones.
SMR. -¡Qué estupendo! Oye mira, pues te llamaba por si estabas en casa ¿sabes?, porque tengo idea de acercarme a Ikea el miércoles.
EHD. -¿Y esoooooooo?
SMR. -Pues ya ves, chica, que he visto el catálogo y hay unas cosas monísimas, así que me voy a dar una vuelta para comprar unos muebles, que me apetece cambiar el ambiente: colgar unos cuadros, poner unas estanterías, alguna cortinilla...
EHD. -Me parece muy bien, chica. Yo estoy en el pisito, donde siempre, no hay problema. Oye, me enteré de lo tuyo.
SMR. -¡Qué guarrada, tía! No sabes qué estrés.
EHD. -Me lo puedo imaginar. Es que la gente no tiene vergüenza.
SMR. -¡Cómo lo sabes! Yo empecé a notar que tenía más trabajo que de costumbre, ¿sabes? Como que no me cundía el tiempo. Venga a pudrir gente todo el día, venga a llamar por teléfono, venga a poseer niños... Y también notaba como que la pantalla de la tele era más pequeña. Y yo: "no me lo puedo creer, estoy engordando". Pero es que la ropa no me quedaba más estrecha ni nada.
EHD. -Es que fue muy fuerte.
SMR. -Y ya un día me fijo y me doy cuenta de que estoy saliendo de un ordenador. Y nada, empecé a preguntar y resulta que un perico había subido el vídeo a Youtube y claro, venga a recibir visitas, venga a pegar el código en los blogs... Venga a dar por saco, vaya.
EHD. -Si le cojo... le arranco los dientes.
SMR. -Si es que en el fondo lo que molesta no es el trabajo, ¿sabes?, si a mí esto me gusta. Lo que pasa es que ya me estaba masificando. Tú sabes que yo soy mucho de tomarme cada caso con cariño, que cuido los detalles. Yo soy una profesional. Y con tanto niñato viendo el vídeo por internet no daba abasto y no podía hacer las cosas como a mí me gustan. Por no hablar de los derechos de autor, claro está.
EHD. -Hiciste muy bien denunciando. ¿Encontraste al tío que subió el vídeo?
SMR. -Pues sí, pero como si no, porque el muy capullo ha hecho que lo vea tanta gente que claro, yo a él no le puedo hacer nada. Por lo menos ya han retirado el vídeo y yo con eso ya me quedo más tranquila.
EHD. -¡Qué rabia, de verdad!
SMR. -Bueno, yo prefiero no pensarlo que se me hace muy mala sangre. Oye, ¿me puedes hacer un favor?
EHD. -Sí, dime.
SMR. -Pídeme cita en la esteticién, que me voy a hacer las uñas y a alisarme el pelo. Es que entre que raspo las paredes del pozo y que la humedad es mucha... estoy hecha unos zorros.
EHD. -Nada, no te preocupes, ahora mismito llamo. Te pido cita para el jueves y así te quedas a dormir en casa.
SMR. -Ay, vale, muchas gracias.
EHD. -De nada, hija. Yo te preparo la bañera.
SMR. -Pues nada, te tengo que dejar que voy a hacer unas cosillas. Un beso, ehh, y a cuidarse.
EHD. -Muy bien, Sami, igualmente.
SMR. -Mua.
EHD. -Ciao, cielo.