jueves, abril 07, 2011

Con ocasión de año nuevo. Todavía vivo, todavía pienso: tengo que seguir viviendo, tengo que seguir pensando. Sum, ergo cogito: cogito, ergo sum. Hoy en día todo el mundo se permite expresar su deseo y su más querido pensamiento: pues bien, también yo quiero decir lo que hoy desearía de mí mismo y qué pensamiento fue el primero que me corrió este año por el corazón, ¡un pensamiento que será para mí fundamento, aval y dulzura de toda vida ulterior! Quiero aprender cada vez más a ver lo necesario de las cosas como lo bello: así seré uno de los que hacen bellas las cosas. Amor fati: ¡sea este a partir de ahora mi amor! No quiero hacerle la guerra a lo feo. No quiero acusar, no quiero acusar ni tan solo a los acusadores. ¡Mirar a otro lado sea mi negación! Y, en general y en definitiva: ¡quiero, algún día, ser solo alguien que dice sí!
Nietzsche, F.: La gaya ciencia, Cuarto libro, 276
Justo en la línea en la que dice que el pensamiento le corre por el corazón, el alma se me quiere salir volando hacia el libro. Cuando llego al final, a ese maravilloso, rotundo a la vez que frágil "solo ser alguien que dice sí", casi lloro. Esto es para mí, simple y llanamente, belleza.
El rincón Diáfano

2 comentarios:

Outsider dijo...

Solo ser alguien que dice sí... es una forma de reconocer que tambíen se dice no. Todo acaba dependiendo de como se hacer la pregunta:

¿quieres perdonar al acusado?
¿quieres condenar al acusado?

Decir siempre sí, es sinónimo de decir lo que el que pregunta quiere que digas.

La estatua del jardín botánico dijo...

No se trata de responder a una pregunta concreta sino de afirmar la vida y la existencia en lo que tiene de placentero y también de doloroso. Se trata de asumir el mundo y de asumirse a uno mismo.
Con Nietzsche no se puede pretender hacer Filosofía del Derecho y muchísimo menos política, ni tampoc de justificar cualquier acto. Se trata de mirar al mundo desde una perspectiva que no lo devalúe en favor de un trasmundo o de una promesa venidera.