domingo, febrero 27, 2011

The fall

   Yo pensaba que en una película, toda imagen debía estar al servicio del relato y que el relato debía ser verosímil, lógico, previsible a pesar de todo. Después de esto, ya no lo pienso.

    Y es que al ver esta película, premiada en el festival de cine fantástico y de terror de Sitges en 2007, me he acordado de lo bien que sienta que te cuenten un cuento y te narren mil imposibles gratuitos. Porque, ¿qué era la infancia sino ignorancia de la necesidad?
El rincón Diáfano

5 comentarios:

raúl dijo...

la apertura de créditos es un espectáculo, desde luego, me quedo con terribles ganas de ver la película!

Outsider dijo...

De terribles dramas reales, está el mundo lleno. No me gusta pagar por ver en el cine lo que vemos en la calle, prefiero encontrarme con esas irrealidades que nos alejan de lo real, por terribles que sean también.

Carol dijo...

Pues habrá que verla porque lo que nos pones abre el apetito, menudas imágenes!

Art. dijo...

Como se dice vulgarmente: vaya parra...

Hipnótico. ¿dices que la peli entera está bien? Tomo nota.

Un saludo, desaparecida!

La estatua del jardín botánico dijo...

A mí la peli me pareció estupenda y os la recomiendo a todos. Eso sí, hay que estar dispuesto a aguantar la megalomanía del director, que viene siendo de un tamaño considerable. Pero se le perdona porque regala imágenes inolvidables y alguna frase de guión de las que le hacen a uno querer tener alma para que se le encoja.