sábado, noviembre 08, 2008

Mes de memacterión

ANTÍPATRO A TEOFRASTO,
Escolarca del Liceo, en Pela, mes de gorpiaios
(llamado en Atenas de boedromión),
año tercero de la olimpiada ciento catorce.

Aristóteles ha muerto.
El médico que lo vio agonizar escribió: "Vómito masivo de sangre roja. Sudoración fría. Palidez extrema. El corazón ya no habla en las venas. Falta de vida. Muerte inmediata".
[...] Mi amigo, tu maestro, me mandó nueve cartas, en forma de nueve libros, durante el último año de su vida.
La primera carta está fechada en Atenas, poco antes de su salida de la ciudad. Las otras ocho las escribió desde el exilio en la isla de Eubea. La última carta data de hace sólo tres meses [...] En las nueve cartas quedan fijadas sus últimas voluntades, veintiséis cláusulas y un inventario (referido a la biblioteca), y quedan escritos en ellas los recuerdos de su vida.
[...]Lee y verás que mi amigo, tu maestro, no era tan grave, ni tan distante, ni tan sujeto a método, ni tan extraño como algunos resabiados quieren presentarlo, sino un hombre compasivo, un hombre de curiosidad oceánica, brutal, un hombre pronto a la admiración y al asombro, un hombre de afectos profundos, un hombre de pasiones recias que sólo una voluntad de la misma potencia podía controlar, un hombre propenso a sufrir por aquéllos a los que amaba, no ajeno al humor y grande, muy grande en agradecimiento.
[...] Lee y verás su pasión por la verdad, su amor al saber, su agradecimiento y respeto hacia Platón. Verás que la búsqueda del conocimiento le hacía vivir y que "la vida filosófica", como él decía, le proporcionó quizá la más honda felicidad.
Verás que adimiraba todo lo admirable con esos ojos siempre abiertos e interrogantes, siempre asombrados ante la naturaleza y ante el hombre. Sentía una profunda reverencia por todo lo que hay de divino y de bello en los vivientes y en el alma humana. Verás su fascinación ante la más pequeña de las criaturas, tanto como ante los animales más grandes de la tierra y del mar. Admiraba con todo el poder de su inteligencia los meteoros espectaculares, y encontraba igual motivo de asombro en el más cotidiano de los fenómenos. Le invadía el entusiasmo ante la belleza de muchas de las obras humanas, construcciones o instituciones, labores o juegos, tragedias y comedias o conceptos, estatuas y pinturas o caricias...
MARCOS, Alfredo: El testamento de Aristóteles,
memorias desde el exilio,
págs 7-9, Edilesa, León, 2000.

Hace un año leí por primera vez este libro, que una compañera de trabajo me regaló cuando dejé el Instituto en el que empecé a trabajar para trasladarme a mi nuevo destino. Ahora que queda poco para comenzar la exposición de Aristóteles en las clases de 2º de Bachillerato, lo rescato para leerlo de nuevo.
Como muy bien le explica Antípatro a Teofrasto, se trata de una biografía. Y qué mejor momento para escribir la propia historia que cuando la parca está llamando a tu puerta. Partiendo de aquí, el autor elabora una novela histórica en la que se conjetura sobre las causas de la muerte de Alejandro Magno y sobre el papel de Aristóteles en los acontecimientos de la época. Pero antes que consejero, Aristóteles era filósofo, así que su refexión sobre su experiencia vital no podía trabarse más que desde la perspectiva de la búsqueda de conocimiento. Y como lo que uno quiere conocer es lo que es, y no lo que no es, esta búsqueda lo es de la verdad. De la verdad en todos los ámbitos y para cada ámbito. Porque todo, por muy pequeño e insignificante que sea, tiene su propia entidad y su propia verdad.
De todos los filósofos que he estudiado, me hubiera gustado conocer a dos. Es decir, si tuviera una máquina del tiempo, quisiera viajar a través de los siglos para intercambiar cuatro chorradas con dos personajillos: Aristóteles y Kant. No es que los otros no me interesen o no me gusten. Es sólo que me parece que estos serían los más simpáticos. ¿Por qué? Supongo que cada cual se monta su película particular, y en esa película, Aristóteles es un señor sensato, tranquilo, amable y capaz de arrodillarse ante una flor para regalarle unos minutos de su tiempo y su inteligencia. Por eso os invito a todos a acercaros a él. Y creo que este libro de Alfredo Marcos es una buena forma de hacerlo. Si alguien se anima, que lo disfrute.
El rincón Diáfano

11 comentarios:

Pájaro que da cuerda al mundo dijo...

¡Ains! Como me acuerdo de las clases de Filosofía, estudiando a hombrecillos como Aristóteles...
Yo sigo buscando realmente lo que soy, a ver si tengo ocasión de encontrarlo.
El libro no he tenido ocasión de leerlo, pero haré ademán de encontrarlo y leerlo.
Un saludo!

eL_TiTo_MaTi dijo...

bueno, si me animo a leerlo seguramente os lo pida a retrack o a tí, porque es muy posible que me quede a medio libro y me jode comprarlo para eso!
siempre vienen bien estas recomendaciones de libros, películas.. muchas gracias hija!

un besote

Retrack dijo...

No sé si te ibas a estendere con estos personajillos, porque tengo entendido que no hablaban buen español. A Kant le tendrías que pedir cita, porque la agenda la tenía cubierta. Pero Aristóteles seguro que te llevaba de paseo. Así que si vas a verle, le das recuerdos a Diógenes de mi parte, que seguro que está por allí.

Esteban dijo...

¿Puedes darme los datos de editria, año publicación y todo eso?
Es que me ha gustado tu descripcion y me gustaria comprarlo.
Un abrazo,
Esteban

La estatua del jardín botánico dijo...

¡Ay, Pájaro! Qué alegría me ha dado conocer tu nido. Todavía no te he llenado los comentarios, pero tranquilo, que te vas a enterar.
Mati, estas Navidades te lo llevo, a ver si te peta.
Retrack, mi maravillosa máquina del tiempo no sólo me permitiría trasladarme a mis anchas en el continuo espacio-tiempo, sino manipular la mente de mis interlocutores para que pudiéramos entendernos. ¡Es que no piensas en los detalles!
Hola, Esteban. Bienvenido. El autor es Alfredo Marcos y el libro está publicado en Edilasa, León, el año 2000. El I.S.B.N. es:
84-8012-312-5.

Mary Lovecraft dijo...

No soy muy de novela histórica (más bien no lo soy, a secas) pero este extracto que colgaste me pareció muy bello...

si lo veo le echaré el ojo, gracias por la recomendación Estatuilla

un besote bien gordo para tí! ;)

Ladelmedio dijo...

Uy, quizá me anime, aunque lo tomaré como un reto (no estoy familiarizada con la filosofía). Lo anoto a mi lista de cosas pendientes que algún día haré. Genial lo del taller. Besos!

El Ente dijo...

GRACIAS eSTATUA!!!! a mi me encanta leer todo y estas recomendaciones me encantan!!!

muchos besos!!

RAÚL dijo...

yo necesito textos más masticados, tipo "el mundo de sofía", que me empantano fácil en divagaciones, pero tendré en cuenta la recomendación. además me interesan, en general, las vidas de los personajillos de nuestra historia, así que anotado queda.

Zorro de Segovia dijo...

me quedo con Descartes. Tiene pinta de haber sido un cachondo ...

Anónimo dijo...

Permíteme agradecerte la cita y la valoración que haces de mi novela. Saludos cordiales. Alfredo Marcos.
www.fyl.uva.es/~wfilosof/webMarcos/